12.14.2008

El diablillo de la botella

Aparqué el coche cerca del desfiladero para comprobarlo nuevamente . Me bajé lentamente con el estómago apretado y abrí la cajuela.

Sí, todavía estaba ahí, sonriente y burlándose de mí. Esperando la primera oportunidad para salirse y hacer de las suyas.

Cerré,subí al auto y continúe con mi camino viendo el reflejo de la luna sobre el mar, inquieto, pues sabía que unos cuantos kilometros más adelante me detendría otra vez para comprobar nuevamente si no estaba imaginándomelo.

Hoy en día ya no sé que creer y que no.

Y siguió riéndose...

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