Pues ultimamente me he dado cuenta de una verdad que nos aqueja a todos, o bueno, por lo menos a todos los que son de mi edad o de forma de pensar y sentir parecida a la mía ( que aunque yo no lo crea, hay más personas en éste revoltijo de chucherías llamado tierra). La verdad radica en que somos víctimas de una indiferencia ante todo lo que nos rodea. Nada nos importa si no nos afecta, y nada nos sorprende en realidad; porque todo ya está visto, dicho, escuchado, y lo novedoso nos lo pasamos por entre las enagüas ( es cierto). Ya no hay mucho que verle al mundo.
No creía en eso que me decían de que estabamos en un "desierto" (La era del vacío , Gilles Lipovetsky) pero es cada día un aspecto más obvio de mi vida, y de la vida de muchos amigos, familiares, conocidos, de la gente en general. Vivimos en un limbo. No sabemos que es lo qu queremos en realidad porque nos basamos en artilugios banales para completar nuestro mediocre sentido de la felicidad. Si no, díganme, nunca se han preguntado:¿ cuándo ya lo tenga, luego qué?
¿En qué radica nuestro propósito de existir, de ser alegres, de trascender?
Sí haz contestado que en: enamorarme, tener una familia, tener dinero, dejar a mis hijos bien, y ya luego morir... pues déjame decirte que yo comparto tu idea, pero no es suficiente, estamos actuando con indiferencia ante el mundo. Así es, querido, tu contestación muestra que tu tambien estás enfermo; porque no nos importa lo demás, si no lo mío, y al carajo todo. Si no me afecta no me importa.
Pero ¿Quién soy yo para decirte que estás mal y que yo estoy mal, y que lo que digo es verdad?¿Qué tal si no es cierto?
Ese es el problema. No se sabe. Nadie tiene la razón. No sabemos de donde guiarnos. Estamos a la deriva.De pronto creemos en algo, en otro tanto lo cambiamos, o mezclamos términos a nuestra conveniencia y supuesto beneficio. Hay tanto de donde escoger y es tan fácil, que podemos, y nadie puede decirnos que así no se hace; porque somos únicos, y mi realidad es diferente a tu realidad, por lo tanto no me puedes juzgar.
Es un circulo vicioso.
Nos satisfacemos temporalmente con cosas tontas, y así corre nuestra vida, siendo feliz de a tiempos; encontrando una felicidad banal e inmediata.
Pero nunca llegamos a ser completamente felices. ¿Porqué? Porque no sabemos lo que queremos.
Sí, es una cuestión algo deprimente cuyo antídoto es darse cuenta de lo que nos pasa... espero...
1.28.2009
1.12.2009
Biela
Empezó a ver que las luces de la tierra debilmente se apagaban, una tras otra, con una vertiginosa rapidez. Ayer fue Europa, hoy America, y probablemente mañana Asia y lo restante del mundo. Contemplaba el paso del tiempo desde allá arriba preguntándose lo que sucedía allá abajo. Ninguna transmisión, ninguna noticia, toda la comunicación perdida abruptamente. Era un desastre en aquello llamado "civilización", pues pequeñas luces poblaban ahora, en lugar de destellantes brillos , las ciudades cosmopólitas contemporáneas y las naciones supuestamente invencibles. No se alcanzaba a distinguir más.
Tendría comida para un buen tiempo y electricidad ilimitada, así como oxígeno a montones; pero todo rastro de humanidad se acabaría con la falta de conversación. Quedaría c a merced del gélido silencio espacial solamente amparándose de su pensamiento , terminalmente traicionado por el tiempo.
Vivió mucho, aguantó demasiado tiempo la soledad, y sobrellevó la frustración durante meses; sino es que años, porque los días ya no le importaban más. Seguía viajando y viendo, preguntándose que había pasado.
Finalmente se quedó dormido mientras veía por última vez lo que conocía como tierra, escuchando el sonido del convertidor de aire (cuyas notas figuraban un siniestro arrullo de cuna) resignado a que su alma lentamente fuera absorbida por la negrura del cosmos a su alrededor. Por un breve instante pensó en los que quedaron y que no volvería a ver, pero dicho momento se desvaneció de la misma forma en que brotó de los últimos chispazos de conciencia. Continuó orbitando.
No supo. Era el fin del mundo. Y se habían olvidado de él.
Tendría comida para un buen tiempo y electricidad ilimitada, así como oxígeno a montones; pero todo rastro de humanidad se acabaría con la falta de conversación. Quedaría c a merced del gélido silencio espacial solamente amparándose de su pensamiento , terminalmente traicionado por el tiempo.
Vivió mucho, aguantó demasiado tiempo la soledad, y sobrellevó la frustración durante meses; sino es que años, porque los días ya no le importaban más. Seguía viajando y viendo, preguntándose que había pasado.
Finalmente se quedó dormido mientras veía por última vez lo que conocía como tierra, escuchando el sonido del convertidor de aire (cuyas notas figuraban un siniestro arrullo de cuna) resignado a que su alma lentamente fuera absorbida por la negrura del cosmos a su alrededor. Por un breve instante pensó en los que quedaron y que no volvería a ver, pero dicho momento se desvaneció de la misma forma en que brotó de los últimos chispazos de conciencia. Continuó orbitando.
No supo. Era el fin del mundo. Y se habían olvidado de él.
09
Bueno, ha pasado un tiempecillo desde la última entrada, pero seguimos acá, un poco más vividos, motivados, expectantes, y algo entusiasmados.
Empezaremos el 2009... y lo continuaremos de buena forma.
Cumpliré lo de escribir periodicamente, lo propuesto en año nuevo y en reyes.
No he acabado. A rajarse a su pueblo.
Empezaremos el 2009... y lo continuaremos de buena forma.
Cumpliré lo de escribir periodicamente, lo propuesto en año nuevo y en reyes.
No he acabado. A rajarse a su pueblo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)