Estas últimas semanas he estado algo deprimido ( y no, aunque parezca, no soy maniaco-depresivo-emo; ni madres) por varios pequeños asuntillos que han pasado por estos rumbos.
Primeramente a mi abuelo (el único que me queda) le pegó bien duro su enfermedad estos días, y ha hecho y dicho incoherencias y torpezas. Sí, lo admito, las primeras fueron tiernas, pero las últimas no han hecho nada mas que preocuparme por él, neta. Me da mucha tristeza ver que recuerde su infancia o su juventud, y que las mezcle a la realidad actual; así como me cala cuando ya no distingue bien sus pensamientos y fantasías de lo tangible. Me aqueja bastante saber que ya no puede estar solo, p.ej: hoy ya casi no podía caminar, y se quedó dormido mucho tiempo e inclusive no podía mantener el equilibrio ni una conversación sin tropezarse. Antes no pasaba de preguntarte 10 veces que si ya le habías dado de comer al perro, o de si jugabas fútbol en la universidad : pero ahora, ya no puedes dejarlo solo porque se va creyendo que puede enfrentarse como en sus años de gloria al mundo. Cuando ya hay una versión actual hijadepu que desconoce, y con una memoria deficiente (y del pasado) de guía .
Es por eso que me preocupa, porque no quiero que le pase nada.
Y lo que mas duele no es ver al abuelo " que era el hombre de la familia" , firme como roble hasta hace unos pocos años, ( porque aunque sea de lo peor, es el orden natural de las cosas...) actuar como un niño ; sino lo que en verdad me llega es: que ahora que yo podría hacer mucho más con él , ya no se puede.
Las jugarretas del tiempo y de la vida
Ya luego pondré demás que me tiene en el hoyo estos días.
P.s Alzheimer
2.11.2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario